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sábado, 17 de abril de 2021

Gracias al Destino

 


Bienvenidos de nuevo a este rinconcito de mi alma, en el que un día decidí plasmar mis emociones y sentimientos pero que por circunstancias varias he tenido abandonado durante algunos años.

Me siento feliz de volver, de retomar esta práctica que tanto me gusta, y sobre todo me hace muchísima ilusión volver justo hoy, 17 de abril, y quiero regresar con una pequeña historia.

<<El verano estaba llegando a su fin y una tarde de septiembre como cualquier otra me dieron una de las peores noticias que en ese momento pensaba podría recibir, mi jefe había decidido no renovarme el contrato, poniendo así fin a tres años de entrega a esa empresa.

De mí se apoderaron la rabia y la impotencia, no entendía que había podido hacer mal, buscaba la razón por la cual habían decidido sustituirme después de tantos años, pero no lograba encontrarla.

Por suerte cuento con amigos que me brindaron su apoyo durante mis últimos días de trabajo, animándome y sin dejar de repetirme, ‘Tranquila, todo pasa por algo, seguro que hay algo mejor esperando a la vuelta de la esquina’, pero yo solo veía un túnel oscuro del que no sabía si iba a salir.

Decidí no quedarme en casa, en la soledad de esas cuatro paredes, frías y silenciosas, así que tomé la decisión de visitar a mi familia. Fue en uno de esas pequeñas escapadas, una de esas noches de pensamientos negativos, que me topé con él en esa aplicación que sin saber por qué había instalado en mi teléfono.

Comenzamos a hablar, sin intenciones ocultas, sin expectativas, solo compartiendo la pasión por la música y sin esperarlo, una tarde me dijo que sentía algo por mí.

He de reconocer que yo no me planteaba tener nada con nadie, yo tenía otras cosas en mi mente y mi corazón estaba totalmente cerrado, aunque no podía evitar sentir cierto cosquilleo cuando hablaba con él, pero como siempre, dominada por mis temores callaba y era algo distante.

Poco a poco fue derribando mis miedos y temores, con paciencia y constancia, haciéndome sentir la persona más especial del planeta, colmándome de bellas palabras y hermosas canciones. Por las mañanas lo primero que hacía al despertarme era mandarle un mensaje, no entendía nada, no lograba comprender por qué se había convertido en mi primer y último pensamiento del día, y poco a poco fui dejándome atrapar por su red, dejándome abrazar por su cariño, cayendo en el más hermoso de los jardines.

Nos conocimos un 5 de octubre, pero creo que nuestro número de la suerte debería ser el 17. El 17 de diciembre de la forma más original, romántica y sincera decidió pedirme matrimonio, a través de las ondas, de esa radio que nos había unido y con mi familia y amigos como testigos. Es evidente cual fue mi respuesta, el sí más alto que he dicho en mi vida, y hace justo dos meses, el pasado 17 de febrero, me instalé definitivamente en su vida y en su casa.

Muchos pueden pensar que estamos corriendo demasiado, que deberíamos habernos tomado nuestra historia con más calma, quizás tengan razón, pero yo me siento feliz con él, mi vida que era un cuadro gris y sin vida se ha tornado a un mundo de magia y color como jamás habría podido imaginar. Él me ha dado cosas que ni yo sabía que necesitaba, me ha devuelto la vida y me hace ser mejor persona, a su lado he aprendido que todo es posible y que por más gris que esté el cielo, siempre vuelve a salir el sol.

Hoy pienso en aquella tarde de septiembre en la que se paró mi vida y mi mundo y sonrío, sonrío porque, el día más triste de mi vida se ha transformado en lo mejor que me ha pasado jamás, ya que gracias a esa tarde yo estoy aquí, con él. Las cosas suceden por algo, y a mí el destino me tenía preparado el mejor de los regalos, la mayor de las fortunas, y sí, puedo decir que soy la mujer más afortunada y rica del mundo, porque tengo un amor puro, sincero y real>>

 

 

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miércoles, 5 de marzo de 2014

Eterno capitán:


Tras varios días de especulaciones sobre tu futuro ayer nos confirmaste lo que ningún culé quería escuchar, que dejas de ser jugador del Barça, sé que aún nos quedan unos meses para seguir disfrutando contigo, pero se hace duro y triste un futuro sin ti, sin verte lucir el traje, que como bien dijiste, es el que mejor te sienta, con el escudo del Barça en el corazón, ese corazón que siempre ha defendido los colores que muchos amamos y que también se ha preocupado de cosas ajenas al futbol, como ayudar a quien lo necesitaba sin hacer publicidad de ello.

Tengo 29 años, he crecido contigo, a cada partido. Los mejores momentos de mi vida los he pasado frente a un televisor viéndote jugar, ya que la distancia entre Granada y Barcelona hacía imposible cumplir el sueño de ir al Camp Nou a disfrutar de cada encuentro.

Has llegado a formar parte de mucha gente, algunos hemos llegado a sentirte de la familia, de ahí que ante cualquier adversidad que te presentaba la vida nosotros la sentíamos, no tan directamente como tú, pero si que nos hubiese gustado podido acompañar en muchos duros momentos que has tenido que pasar, desde lesiones, de las que has salido siempre bien, en tiempo record, ya que no sabias estar parado, hasta el día en que perdiste a alguien tan importante en tu vida como tú padre, aún recuerdo aquella noche, y como me sentí al leer aquella noticia y saber que era imposible que pudieses recibir el apoyo que me hubiese gustado mandarte.

Te he visto caer y levantarte con más fuerza aún, forzar recuperaciones para poder ayudar al equipo a seguir acumulando victorias, a seguir haciendo historia, has sido el ejemplo de muchos jóvenes, no sólo los que han querido dedicarse al mundo del futbol, sino a cualquier otra profesión, ya que siempre nos has enseñado que con esfuerzo, entrega y pena dedicación se puede lograr todo lo que se desee.

Muchas copas levantadas, dos de ellas en especial:
La primera, el 17 de mayo de 2006, París, la segunda que lograba el equipo y en la que sufrí y lloré de alegría junto a alguien muy especial, mi abuelo, al que perdí dos años más tarde sin poder ver a su amado Barça ganarlo todo, ver en su ojos las lagrimas de emoción, los gritos de felicidad, saltar del sofá y saber que una de las cosas que más feliz le hizo esa noche fue poder compartirlo conmigo, es algo que nunca olvidaré, y todo os lo debo a vosotros.




La segunda, el 28 de mayo de 2011, Wembley, lugar mágico para el barcelonismo. Ese gesto con Abidal emoción a mundo, aún hoy cuando recuerdo ese momento mis ojos se humedecen, pues es algo que poca gente hubiese hecho, era algo que sólo podía hacer un verdadero capitán como tú. 



En el futuro puedo decir que he tenido la suerte de verte de cerca, ya que en el año 2009 pude disfrutar de una semana de vacaciones en Barcelona, dónde acudí con mis amigas varias veces a la ciudad deportiva y logré algo mil veces soñado, una firma tuya, falto la foto, pero no se puede tener todo en la vida. Pude disfrutar desde Barcelona de la victoria ante el At. Bilbao en la final de copa del Rey y acudir un día después al Camp Nou a recibir a los campeones, algo que nunca hubiese imaginado poder hacer.


Existen otros muchísimos momentos más para el recuerdo, como ese golazo al Real Madrid en el siempre recordado 2-6 en el Bernabeu

O uno de los más importantes goles que has marcado, el que nos dío el paso a la final del mundial en 2010, tu cabezazo nos ayudó a aplastar a Alemania para luego hacer historia.


Todos sabíamos que el momento de la despedida podía llegar en cualquier momento, pero es algo para lo que no se está preparado. Será difícil la próxima temporada ver un partido sabiendo que no están en el campo o en el banquillo, que no volveremos a verte de azulgrana. Te has ganado el respeto de todo el mundo, aficionados de todos los equipos, jugadores rivales, sólo había que mirar ayer las redes sociales y ver con que respeto y admiración te enviaban mensajes de cariño, no creo que haya muchos que puedan lograr eso.

Para despedirme, sólo decir, que dudo que exista algún jugador digno de lucir el número 5 a su espalda como tú lo has hecho, que somos muchos los que pedimos que sea retirado, porque tú eres el único merecedor de llevar ese dorsal.

Has sido nuestro capitán, y aunque te vayas seguirás siéndolo por siempre, porque el cariño de todos es eterno, como eterna será tu leyenda.


Que tu futuro esté lleno de felicidad, a mi sólo me queda agradecerte todos estos años.